domingo, marzo 31, 2013
miércoles, marzo 27, 2013
¿Así que la vida era esto?
Entré jugando, creyendo que sería el amo pero ahora solo soy un perro.
Luchar, esforzarse, aprender y soportar para acabar huyendo,
para que el tiempo
fuese el lazo que se aprieta en torno a nuestro cuello
y no el cojín de nuestro asiento.
Como todos los jóvenes yo vine a llevarme
la vida por delante.
Pero los vuelos, los idiomas no me hicieron grande,
solo fueron un lastre
para que descubriera la verdad lamentable.
Envejecer, morir, es el único argumento de la obra.
Pues sí, la vida es esto y solo esto. La vida es una perra y te atrapa pero eso es lo precioso de ella. Envejecemos y crecemos, mejoramos y nos reímos de lo que éramos antes. Todos moriremos, un final que corte la eternidad sin gusto. Nunca seremos los ángeles que soñamos de niños, los astronautas o reporteros de guerra, pero podemos ser nosotros. Esa es la auténtica lucha, el único lastre para descubrir nuestra realidad: no seguir los pasos de nadie y que nuestra vida sea apasionante para nosotros y no para una cámara imaginaria. Cuidar de nuestros hijos, comer pipas al sol y un chocolate con churros. Sufriremos y querremos parar el mundo pero no nos bajaremos porque siempre habrá maravillas que descubrir. Solo recuerda dejar pasar el tiempo cuando sufras y deslizarte por cada segundo cuando disfrutes. Que su sonrisa sea tu salvación.
Entré jugando, creyendo que sería el amo pero ahora solo soy un perro.
Luchar, esforzarse, aprender y soportar para acabar huyendo,
para que el tiempo
fuese el lazo que se aprieta en torno a nuestro cuello
y no el cojín de nuestro asiento.
Como todos los jóvenes yo vine a llevarme
la vida por delante.
Pero los vuelos, los idiomas no me hicieron grande,
solo fueron un lastre
para que descubriera la verdad lamentable.
Envejecer, morir, es el único argumento de la obra.
Pues sí, la vida es esto y solo esto. La vida es una perra y te atrapa pero eso es lo precioso de ella. Envejecemos y crecemos, mejoramos y nos reímos de lo que éramos antes. Todos moriremos, un final que corte la eternidad sin gusto. Nunca seremos los ángeles que soñamos de niños, los astronautas o reporteros de guerra, pero podemos ser nosotros. Esa es la auténtica lucha, el único lastre para descubrir nuestra realidad: no seguir los pasos de nadie y que nuestra vida sea apasionante para nosotros y no para una cámara imaginaria. Cuidar de nuestros hijos, comer pipas al sol y un chocolate con churros. Sufriremos y querremos parar el mundo pero no nos bajaremos porque siempre habrá maravillas que descubrir. Solo recuerda dejar pasar el tiempo cuando sufras y deslizarte por cada segundo cuando disfrutes. Que su sonrisa sea tu salvación.
miércoles, marzo 20, 2013
Si tocas la guitarra, no la tocaré por ti.
Si cantas una octava por encima, no te acompañaré.
Si pedaleas como el viento, yo iré andando.
Si hablas siete idiomas, yo seguiré luchando con mi portugués.
Si eres amiga de todos, yo beberé con los de siempre.
Si viajas todas las semanas, yo me sentaré al sol.
Si no te sorprendes, yo nunca pestañearé.
Si eres perfecta, disfruta. Yo volveré a mis errores.
Si cantas una octava por encima, no te acompañaré.
Si pedaleas como el viento, yo iré andando.
Si hablas siete idiomas, yo seguiré luchando con mi portugués.
Si eres amiga de todos, yo beberé con los de siempre.
Si viajas todas las semanas, yo me sentaré al sol.
Si no te sorprendes, yo nunca pestañearé.
Si eres perfecta, disfruta. Yo volveré a mis errores.
jueves, febrero 28, 2013
Ni siquiera pena. Es un sentimiento demasiado intenso como para que lo suscites tú. Es una sensación de abandono, de ligera lástima, similar a la de un atardecer perdido. Pero como más. Hay personas que tienen lo que se merecen; no sé si serás una de ellas, pero nadie te defenderá nunca. Hay muchos tipos de prostitución, pero en todos ellos el cliente forma parte del ensueño, nunca grita para que la burbuja no explote. Tú eres diferente y por eso he aprendido algo de ti: todo lo que no quiero ser. No quiero acabar con una soledad impuesta, sino elegida, si es que al final ese es mi camino. El cuerpo es parte de mí, no un lastre ni un pecado con el que todos cargamos. Parece que nadie puede ser tan ingenuo, pero siempre me sorprendes cuando se trata de la conspiranoia que te rodea allá donde vas, siempre todos contra ti. Cargas con unas pesadas gafas de prepotencia, de ira reprimida, de odio contra el mundo porque nunca supiste encajar en él. No porque no hubiera sitio para ti, sino porque nunca lo quisiste tomar, porque siempre había otra cosa para ti. Cuando hables con alguien de igual a igual, ya verás como todo mejora. Cuando escuches y no solo hables, cuando te sorprendas y no solo te rías, cuando des las gracias porque realmente sientes que debes darlas, entonces cambiará el mundo. Por mucho que reces, sonrías o hagas el bien, el mundo seguirá siendo una mierda pero sabrá mucho mejor. Y no tendrás que comprar a alguien que te la trocee.
domingo, febrero 24, 2013
Cras, cras, cras. No son hojas secas lo que pisa, ni pedazos de algo roto. Es gravilla, pequeños pedazos que conforman el camino que lo llevará hasta el mar. Años y años soñó con la mochila, con las botas y el bastón, hasta que un día vio que estaban guardados en el armario; solo había que cogerlos. El balance de la primera semana es claro: ni las ampollas le atormentan ni la mochila se eterniza. El peor equipaje es aquel que no pesa, el que no se lleva sino que se reconstruye. Como dijo un supuesto sabio, lo contrario de la existencia no es la inexistencia sino la insistencia. Las dudas, los miedos, los odios y las pasiones se quedaron en lo alto de la montaña, congelándose con el hielo. No hay música, no hay diálogos ingeniosos ni personajes nominados al Oscar. Solo está él, que sigue caminando feliz porque ahora ve la ruta, siente la meta en su frente y algún día llegará. De hecho, ni siquiera le preocupa cumplir su sueño porque ha aprendido la gran lección: después siempre viene algo más, nada termina en sí mismo. La imagen sí, la foto que les gustará a todos tus amigos en Facebook, eso estará ahí. Pero en tu corazón sabrás que las instantáneas que merecen la pena son rostros, espejos de algo más. Paisajes a los que la realidad no hace justicia. Un latido que siempre se adelantará a las palabras. Por eso, solo por eso, sabe que este no es un sueño impuesto por la publicidad, el Otro o la presión de grupo. Sabe que es suyo porque nunca lo medirá, lo pesará o lo retratará. Simplemente lo vivirá y lo paladeará hasta que la tiniebla inunde sus ojos.
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