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lunes, julio 06, 2009

Esta es la primera entrada de Julio, después de bastante tiempo, y quizás pase bastante tiempo hasta que vuelva a actualizar. Mañana me voy a la playa, aunque seguro que entre arena y fiesta pensaré en vosotros. Como regalo, una de las mejores escenas de los últimos años, de la película ¿En qué piensan las mujeres?: Mel Gibson bailando I won´t dance, de Sinatra. Un abrazo veraniego, y que lo paséis muy bien.


miércoles, noviembre 05, 2008



Recuerden, recuerden, el cinco de noviembre. Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación



domingo, noviembre 02, 2008

Ayer vi Tin Man, una visión nueva del Mago de Oz, aunque como no he visto la película original (está en mi lista) no podré compararlas. La nueva versión es, ante todo, una película de ciencia-ficción, con un marcado corte de aventuras. Se nos cuenta la historia de DG, una chica que vive en un pequeño pueblo y que un día es transportada a Oz a través de una tormenta. A partir de ahí, DG busca a sus padres, aunque pronto descubre que Oz es gobernada por la malvada Azkadellia, y decide combatir contra ella. No sé exactamente qué queda del clásico en esta revisión, pero a primera vista puedo deciros que me recuerda mucho a las historias de fantasía épica, pero esta me ha gustado mucho. En cierta formas recuerda a La historia interminable, por la búsqueda constante de gente que ayuda a la protagonista, pero en este caso hay algo más. No sabría explicarlo, pero hay algo que te atrapa, algo que te seduce. Desde el primer momento, desde el sueño de la protagonista, la serie te engancha, y te gusta. Por eso os recomiendo que la veáis. En cuanto a los actores, están correctos, sin más, pero en ciertos momentos Zooey Deschanel, DG, me encantó. Solo puedo deciros que la veis os gustará, y sentiréis esa magia que tenían todas las películas que veíamos de niños, aunque con una estética más actual y madura (aunque tampoco mucho). Por favor, bajárosla o vedla por internet (no encuentro ninguna página donde esté). Como siempre, recibid un fuerte abrazo.

Reeditado: Leyendo un artículo de Pérez-Reverte he descubierto qué es lo que más me gustó: esa sensación de ser un niño viendo algo que lo sobrepasa. Sientes lo que ocurre como un universo que existe, un universo que tiene sus reglas, reglas que tú asumes porque sientes, en el fondo de tu corazón, que son buenas. Ese es el sentimiento que tuve, recordar cómo veía las películas cuando era pequeño. Por eso os la recomiendo, para ser niños durante más de tres horas.

lunes, mayo 05, 2008

Te llaman femme fatale, pero para mí siempre serás un ángel, que vino a salvarme cuando más lo necesitaba. Todas las cuerdas que atenazaban mi espíritu ardieron en silencio cuando tus ojos me miraron. La oscuridad de esos dos pozos negros me levantó de mi asiento, y me llevó junto a ti. En la ducha, el agua resbalaba sobre tu cuerpo, sobre tu escudo roto por la muerte. Fue entonces cuando enloquecí. Parecías una muñequita rota, un regalo de los dioses que sufría al ver el dolor que reina en este agujero al que traíste la luz. La pintura de tus ojos había desparecido, y se resbalaba mediante lágrimas negras de puro incienso, que ardían lentamente llevándose tu dolor. No necesitabas hablar para contar lo que había pasado; demasiado dolor. Solo llorar, llorar con alguien. No eres real, solo un personaje de una película, pero en ese momento te amé como nunca volveré a amar. Amé tu pelo, amé tus lágrimas, amé tu traición, y amé tu muerte. Hoy he visto a la actriz en otra película, pero no eres tú.

viernes, abril 18, 2008

La gente camina por la calle. Paso a paso van dejando atrás sus sentimientos, su corazón. La gente languidece en los portales, amarillentos, con lágrimas que no quieren abandonar sus párpados. La gente pasa por encima de ellos, pisa sus manos desnudas, rompen su mismo hueso con cada paso. Pero la gente sigue. Sigue su camino hacia ninguna parte, como todos los días, con sus maletines, sus carros, sus bolsos, sin darse cuenta de los demás. Una chica se abre paso con timidez entre los golpes de los maletines. Su blanca cara reluce entre la oscuridad que en vano la inunda. De su pequeña manita cuelga un osito de peluche, amigo en todas las frías noches a la intemperie. Su abrigo rojo brilla con un fulgor que no es humano: está hecho de dolor. Todos aquellos que gritan de dolor, todos aquellos que han ahogado sus lágrimas contra la almohada, todos esos han tejido hebra a hebra su abrigo, que la protege del frío. Entre la neblina del dolor ella los ha consolado, con su pelo rizado, sus mejillas que deberían ser pellizcadas por una amante madre, su boquita que debería expresar una profunda risa, como sólo los niños saben hacerlo. Ella ha cargado sus penas a su espalda, ella ha bebido sus lágrimas, sufriendo por ellos. Sigue caminando entre bolsos y codazos, y nadie la ve. Solo yo puedo sentir su abrigo.

jueves, noviembre 15, 2007

Creo en los hombres. Creo que mediante la palabra se pueden conseguir victorias más aplastantes que con las armas. A veces el fragor de la batalla no nos deja oir, pero la voz humana es diferente de otros sonidos. Se alza por encima de otros sonidos, incluso si no grita, incluso si no es sino un susurro. Sólo tiene que decir la verdad. La palabra tenderá puentes más allá del confuso mar de los idiomas; romperá todas las barreras que el hombre pueda crear. La palabra unirá los corazones de los hombres, sin mirar colores, creencias o dinero. Mañana brillará el sol, y lo será gracias al trabajo de todos los hombres y mujeres que han luchado por el bien común, porqué creían en él. Se han esforzado para que los hombres sean verdaderamente hermanos, y para que paz no sea una palabra relegada a un libro de texto, sino el aceite que mueve nuestros engranajes. La palabra irá más allá de prejuicios y tabúes; el fanatismo y las dictaduras acaban en la palabra. Ella será quien derrumbe sus estatuas, y quien haga de su memoria un muñeco de trapo que arda en la hoguera del recuerdo. Da igual cuantas personas anónimas contribuyeron a crear este mundo todavía imperfecto, inacabado; cuantas ramitas forman esa hoguera que día tras día aumenta, hasta que llegue el momento en el que arda. Ese día, los abuelos llamarán dichosos a sus nietos, y las madres llorarán recordando todo lo que sus antepasados hicieron por este mundo, quizá sin saberlo. El mundo gira vada día por el impulso de los pequeños héroes, las pequeñas cosas, que no salen en los periódicos pero se lo merecen. Desde el presidente de la ONU hasta la más simple intérprete merecen la recompensa final, esa por la que trabajan, esa que aparece en los labios de tantos dictadores, en los corazones de tantos muertos: la paz. Gracias a todos los que han dedicado algo de sí mismo a la causa, a todos aquellos que han perdido un ser amado, un hermano. Puede parecer más sencillo abandonar y empuñar un arma, pero sólo será más rápida la caída. La única arma que sobrevive al paso del tiempo es la palabra, ondeando al viento como nuestro sueños, cogidos de la mano, flotando en el cielo. Tantos miedos, tantas desgracias han valido para algo; aunque no se vean los frutos, el árbol crece poco a poco. Sus ramas, cada vez más robustas, albergarán nidos de donde colgarán columpios mecidos por la risa de los niños, pero también por el llanto de los funerales. Cada uno de nosotros estará orgulloso de sus abuelos, que dio su vida por sus ideales. La pluma vence a la espada siempre. Si no ahora, dentro de cien años la espada estará corroída por el óxido, mientras que la pluma habrá creado un nuevo orden mundial. No lo olvides, la palabra se alzará entre el fragor de la batalla.

-A partir de ahora, cuando pueda os dejaré una referencia a lo que me inspira. Esto lo escribí después de ver La intérprete, de Sydney Pollack, con Nicole Kidman y Sean Penn entre otros.
 

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