Cada momento que no te acaricio lo lamento al día siguiente. Cada día que no termina con un te quiero y una mirada cómplice no duermo bien porque no te he dado lo que te mereces. Cada abrazo tiene que aparachurrarte porque si no, no es verdadero. Lo siento por cada célula de mi cuerpo que no ha abierto hasta el último poro a ti, cada flagelo extendido para sentir mejor cada pulso que emites a diario. Porque cada día no volverá, cada risa tuya se perderá por mucho que todavía la sienta al cerrar los ojos, en la ducha o en cada paseo lejos de ti. ¿Por qué detrás del amor más grande solo encuentro dolor por lo que todavía no aparece en el horizonte? Porque tengo miedo a perderte también, a perderme y abriros una herida en esa carne tan tierna que se estira para acomodar un pequeño pie. O una pequeña mano que se estira para sentirnos a nosotros, a los millones de personas que vivimos en este planeta o en estos recuerdos, porque nunca habrá tiempo suficiente para vivirnos como merecemos. Seguiré luchando cada segundo de mi vida para mejorar este mundo y que sea digno de vosotros, para que lo viváis sin preocupaciones, solo amor. Y también por vosotros dos, aunque ya solo seáis polvo en una botella que llevo dentro de mí y saboreo cada instante, sin miedo a agotarla porque es eterna.
jueves, marzo 27, 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 burradas:
Publicar un comentario