sábado, 8 de abril de 2017

Escribir una novela no es difícil; al final y al cabo, solo son palabras. Lo difícil de verdad es darle vida. Si apenas puedo vivir la mía, ¿cómo voy a mover a esos personajes por un mundo que depende de mí? Supongo que en realidad no será así, que todo consistirá en seguir el hilo sin dejarse llevar a cálidos mares de desidia y pereza, de miedo y de arrogancia. Maldecimos en silencio por tener que levantarnos cada día de la cama para seguir labrando nuestro destino, una aguja que debemos encontrar en un pajar ardiendo. Nuestras sólidas creencias se desvanecen en el aire y dejan un férreo rastro de miedo ceniciento, un poso amargo que corroe nuestros corazones. Ya no somos capaces de sonreír por miedo a enseñar los dientes podridos. Ensayamos nuestras risas para no sonar como retrasados. Hemos cortado nuestras vidas hasta encajar en el patrón, de la misma manera que las hermanas de Cenicienta se cercenan los pies para encajar en el zapatito de cristal. Nuestro destino no está escrito en las estrellas ni en el barro, así que ponte las pilas y escribe o vive; tú decides qué se te da mejor o qué es lo único que puedes hacer

miércoles, 15 de marzo de 2017

Crece y abandona todo. Venga, sí, cómprate un coche y una hipoteca y la vida que salía en la portada de la semana pasada. Eso es lo que siempre has querido: lo que les gustaba a los demás. Los sueños de la infancia son solo eso, fantasías, pero no tan horribles como las intensas luchas de la adolescencia contra un mundo modelado por cocaína y billetes. Abandona ya ese rollito de oenegés, coches eléctricos o transbordos de autobús. Por favor, ¿quién coño escribe como dice la RAE? Preta los dientes y afronta lo que sea. Trabaja más y más para pagar un par de metros más, un cuarto en vez de un primero; sufre ahora que lo bueno vendrá después. Ella no es el amor de tu vida, pero nadie lo tiene; hasta Busta y la otra se han divorciado. Pero, eh, tú no te olvides de subir fotos a Instagram y celebra tu alegría. Además, la tuya tiene un buen par de tetas y presume de ellas, que es lo más importante. Vende tus recetas y tus bíceps. Humilla a otro para subrayar tu asombroso tórax. Pero no seas superficial y cultiva siempre la cabeza: un peinado rompedor es fundamental para no ser un cualquiera. Quema ya tus poemas de adolescente frustado y pajillero, depura solo tus contestaciones afiladas cuando traten de dirigir tu vida. Venga, asume responsabilidades, invierte tu dinero en los ladrillos que nos estamos comiendo todos y madura de una puta vez. Olvida la alternativa: tu cohete consume mucho combustible y no te va a llevar a ninguna otra parte: tu mesa seguirá anclada en el fango. Vamos a por ese crédito, valiente, que solo entonces serás un hombre.

domingo, 12 de febrero de 2017

Nuevo surco en la gramola. Un cambio de pista que coge con el paso cambiado y un público ausente porque ya se cansó de esperar. La bailarina sigue dando vueltas como siempre pero no se ha dado cuenta de que la batería se agota y hacecalta abrir la caja para renovarla. El cambio asusta, exige ddmasiado sin ninguna garantía de nada, porque ya nadie escucha esas cajitas. Pero aunqr bailara a la perfección, ¿que más da? Lo importante nunca ha sido ella sino la niña que sostiene la cajita con ilusión sin atreverse a pestañear por miedo a arruinar ese tutú. Pues bien, ahora ha cambiado y ya no le basta con mirar esa figurita sino que se ha convertido en la maestra. Hasta los profesores han cambiado porque sube el nivel pero la figurita sigue con la misma sonrisa y gesto de siemore, una caricia que pensaba le duraría rosa la vida y ahora comprende que debe renovarse para no seguir muriendo por dentro un poco más. Para no ver alrededor y sentir que el cataclismo llegó, el mundo se movió y lo pilló fuera de la gramola, donde no hay bailes ni risas sino un llanto ronco. Muévete, alisate el vestido y borrate el maquillaje porque la ocasión lo merece: nadie baila dos veces con la misma pareja.

domingo, 5 de febrero de 2017

Rescatarla de ese altar, el sacrificio que salvará a toda la humanidad, solo por perderte una vez más en sus inmensos ojos. Al fin y al cabo, ¿qué es la vida sin su sonrisa? Cuando empuñas la escopeta contra las hordas enemigas, sabes que ella es la única verdad. No importa el dolor, las puñaladas ni las infinitas muertes que te esperan. Darías mucho más solo por poder sostenerla una vez más por la cintura y levantarla de entre la miseria que cubre las calles. Que siga ardiendo el mundo, nada importa. La naturaleza recupera sus territorios robados, las jirafas pastan con una serenidad inconcebible. Su cuello es una señal de paz en medio de la tormenta, la calma que anticipa los rayos que partirán mi corazón. Oro y humo, aire y hueso; todo es poco para la princesa de los faros eternos. Conduces con calma entre lo último de nosotros, rezando para que sigan viniendo las hordas de monstruos y puedas defenderla. Cada día das gracias a lo más alto por tener en tu vida una sonrisa que dé sentido al resto de tu existencia, una joya que debas proteger frente a los desechos que acechan entre la chusma. A la mierda los demás, a la mierda la humanidad: vámonos allá donde el agua se detiene en calma y los cielos brillan de noche. Pase lo que pase.

lunes, 2 de enero de 2017

Hoy.
 

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